El concepto de esfuerzo indebido (revisitado)

Mujer intentando correr lastrada por un paracaidas.

El concepto de esfuerzo indebido está hoy más vigente aún que cuando lo acuñé allá por el 2005.

Me piden unas amigas, Paula Maciel y Pamela Molina, quienes están escribiendo «una nota técnica», que les de la referencia de la publicación de ese concepto que Paula, especialmente, recuerda muy bien y suele mencionar a menudo.

Buscando en Internet descubro que su publicación inicial la menciona Carlos Neri, tristemente ya fallecido, en su blog Moebius:

Cuando el esfuerzo es indebido

Emmanuelle Gutiérrez y Restrepo ha publicado en su bitácora un provocativo artículo sobre el concepto de «esfuerzo indebido». Narra allí las peripecias que los usuarios pasan al navegar sitios web. Y nos deja interesantes observaciones com: «Y viendo las cosas que algunos usuarios están obligados a hacer duando interactúan con algunos sitios web, se me ocurre que podríamos acuañar el concepto de «esfuerzo indebido» como requisito de accesibilidad…»

Imperdible la lectura del artículo completo [Este texto va enlazado a la entrada en mi bitácora, que ya no funciona]

Feliz Día del Padre, me retiro a ser homenajeado.

Moebius. Carlos Neri. 19 de junio de 2005

Lamentablemente, la bitácora que llevaba en el espacio de bitácoras del SIDAR (Seminario Internacional de Discapacidad y Accesibilidad en la Red) está deshabilitada desde hace algunos años por exigencias de nuestro excelente, pero implacable, Administrador de Sistemas, Héctor Romojaro. Mea culpa el no haberla rehabilitado cumpliendo los requisitos de seguridad que él requiere.

Pero gracias a algunos seres inteligentes, contamos con el maravilloso archivo web del que podemos recuperar casi cualquier cosa que se haya publicado en la red y he podido recuperar la página que copio y pego a continuación:

Vista de la entrada en la bitácora de Sidar.
Captura de pantalla de la entrada «El concepto de esfuerzo indebido» recuperada.

El concepto de esfuerzo indebido.

De cómo los usuarios a pesar de los pesares, son capaces de alcanzar su objetivo y sobrepasar barreras que nunca tendrían por qué estar ahí.

Especialmente en la legislación norte americana, y de otros países como Inglaterra, por ejemplo, se utiliza con profusión el concepto de «carga indebida» o «carga inapropiada» para limitar algunos requerimientos.

Así, en la Sección 508, podemos leer:

(A) DEVELOPMENT, PROCUREMENT, MAINTENANCE, OR USE OF ELECTRONIC AND INFORMATION TECHNOLOGY.–When developing, procuring, maintaining, or using electronic and information technology, each Federal department or agency, including the United States Postal Service, shall ensure, unless an undue burden would be imposed on the department or agency, that the electronic and information technology allows, regardless of the type of medium of the technology–

Y viendo las cosas que algunos usuarios están obligados a hacer cuando interactúan con algunos sitios web, se me ocurre que podríamos acuñar el concepto de «esfuerzo indebido» como requisito de accesibilidad.

Me explico: Cuando participé en la 2ª Jornada de Usabilidad en Sistemas de Información, tuve el placer de poder asistir a todas las charlas que se dieron. David Maniega (del Programa de Usabilidad de la UOC) expuso, con razón, que el usuario se suele culpar de los errores. Por ejemplo, si a un usuario se le pide que localice una determinada información en un sitio web, si no consigue hacerlo o tarda mucho en hacerlo, lo achaca a su torpeza, nunca lo achacará a carencias en el diseño del sitio. Esto quedó claramente demostrado, mediante un vídeo tomado durante una prueba de usuario.

Al visionar el vídeo sufrí muchísimo por el pobre usuario, porque tenía que localizar una información en una biblioteca virtual y, aparte de que el sistema de búsqueda no le facilitaba mucho el acceso a ella, encima le aparecían, una detrás de otra, nuevas ventanas que, además, tenía que recolocar en la pantalla pues aparecían siempre desplazadas hacia la derecha.

Gestos como ese, el de tener que recolocar ventanas en la pantalla, es lo que considero un esfuerzo indebido para el usuario. Y es que no hay ninguna razón que justifique que el usuario tenga que estar recolocando objetos en la pantalla. Pero los usuarios, debido a que tienden a culparse de los errores, se habitúan enseguida a hacer esfuerzos más allá de lo razonable para conseguir su objetivo.

Es el caso también de muchos usuarios ciegos que consiguen, por narices, navegar por ciertos sitios web, pero con un sobre esfuerzo indebido. Esto hace que, algunas veces, se alegue que un sitio es «accesible» para las personas ciegas, pero a costa de ese sobre esfuerzo personal.

La accesibilidad, precisamente, lo que pretende es que todos podamos utilizar la Web con la misma comodidad, que nuestra limitaciones personales, circunstanciales, o técnicas, no signifiquen una limitación para acceder a los contenidos de la Web.

Imagino que ese «esfuerzo indebido«, ese no quejarse o achacar a las propias limitaciones las dificultades encontradas gracias al mal diseño de una sede web, será con el tiempo cada vez menor, pues los usuarios serán cada vez mejores conocedores de lo que le es exigible a una página o servicio y, serán más exigentes, en el buen sentido de la palabra, algo así como un buen gourmet.

Gracias a la insistencia de Paula quien, como he dicho, recuerda el concepto y lo menciona a menudo, es su mayor fan y difusora, probablemente; he descubierto que hay otros que también lo han recogido en diversas publicaciones:

Claramente, al revisitar el escrito ahora veo que me equivocaba en cuanto a que ese esfuerzo indebido sería con el tiempo cada vez menor y que los usuarios serían cada vez mejores conocedores de lo que le es exigible a un sitio web o a un servicio o aplicación y, por tanto, se harían más exigentes, requiriendo una buena cocción y un buen emplatado, por hacer un símil con la alta cocina ya que esperaba que todos fuéramos algo así como un buen gourmet. Pero no, seguimos prácticamente igual. Es más, creo que el esfuerzo indebido es cada vez mayor, porque se ponen de moda y se admiten como «normales» e incluso deseables efectos y formas de funcionar de una web que dificultan la navegación para algunos grupos de usuario.

Necesitamos más cultura de accesibilidad y para conseguir esa cultura, como vengo diciendo desde hace muchos años ya, necesitamos enseñar accesibilidad a todas las personas, empezando desde niños, pero muy especialmente a los maestros y profesores universitarios. Si quienes enseñan no saben de accesibilidad, crearán contenido educativos inaccesibles y perpetuarán en sus enseñanzas el esfuerzo indebido para muchos.

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